viernes, 30 de octubre de 2009

travesía delatora, orden en progreso

- las historias bonitas se van con el viento, los putos fracasos quedan para siempre -

Quedarían pocos relatos sobrios sobre la mesa si mi antipatía no pudiese manejarlos uno por uno mientras no se vuelven indecentes piedras empotradas en mi cabeza. Es el dolor de una excusa patética, pero ¡qué importa!, si bajo la sábana de la inconciencia cada uno es más penoso que el anterior, y nadie escapa, y nadie quiere escapar.
Rogaría por una instrucción ahora. Debo perdonar y ser perdonado, mas no hay palabras para tal preludio.
¿Será el comienzo de otra filosa venida de nuevas emociones?
...
¡BIENVENIDA!

Tendré que reducir a una venta espiritual mis consiguientes actos. Ya la prostitución me tiene marcado, pero me acostumbré a ser presa de tonteras viscerales. Total, al final todos nos prostituímos.

GO LICK YOURSELVES!!!

travesías perdidas

- son muchos los tiempos para tan poco lugar. De los bordes se caen las rígidas andanzas que nadie más vivió. Pero heme aquí, sucio y poco correcto, delatando las miserias que ya no pude evitar -

Es un tanto rengoso tratar de lidiar con situaciones que no se pueden evitar, o más bien no se deberían evitar; llegar a un lugar donde todos se forman para ser presentados ante los demás, y por ende ser percibidos, viendo que cada cátedra vacía expuesta frente a todos los oídos silenciosos de la sala no es más que otra simple deducción de un pasar de algo poco esbelto a otro un poco más esbelto. Pensamos que esa retórica de conocimientos literales y gráficos condensa menudamente un cuartel enorme de posibilidades para nuestras obras, que esa (lenta) evolución de la que tanto se jacta el docente es un camino adecuado, incluso el camino, la senda del triunfo, la carretera más corta (aunque esto es un poco más cierto) al logro de la meta, del objetivo, pero, ¿entendemos realmente cual es ese objetivo? Creo que aunque éste revuele claro sobre un par de cabezas, a la mayoría les son muy altas esas notas y sus vistas no llegan allá tan alto, donde vuelan los cóndores, donde nos deberían instar a ir, donde deberíamos ir, donde ahora deberíamos estar. Pero todavía nos encontramos presos del peso de la tierra y la arena mojada de charlas poco constructivas. Así es el panorama desolador delante de nuestras manos, y veo difícil poder burlas esas nubes por ahora.
Es el ambiente isolado del que tanto nos hablan; son las canciones escritas con las letras más desatendidas que encontraron. El mandato forzoso de quienes no tienen fuerza.
La tiranía de los intuidos. Si, es un poco agresivo un relato de esta calaña, pero créeme las tramas propuestas son tal y cual asumidas por todos, aunque nadie adjetivise ninguna de las situaciones. Piénsanse quienes están parados, mientras a nosotros nos reciben las sillas, que son cautos disuasores, que son majos exponentes de nuestros nuevos conocimientos, que lo que escupen son semillas, pero no saben que cada frase tallada y luego lanzada desde sus bocas no es más que otro simple trozo de hilo nocivo que va enredando cada vez más y más lo que bruscamente téjese dentro de todas y cada una de las seseras indignadas frente a sus paseos discursores. Son las frases falsas y poco fuertes, casi enfermas, donde fenecen la mayoría de las simpatías matutinas. No es ni la hora ni el lugar, ni las personas ni el diván, pero a nadie le importa eso.

Ahora, tal miserable cobarde que aún no birlé, me voy de acá en busca de quien no merecer ser asida jamás.

GO SHIT YOURSELVES!!!

sábado, 24 de octubre de 2009

pause

conveniendo en que los dedos aún no despertaron



martes, 20 de octubre de 2009

travesía segunda

- Se esconde aún más tierra bajo la alfombra; uno se limpa el polvo de la cara con las manos embarradas -

Bienvenida, con un par de papeles cortados y un trozo de papel a semi pintar. Un cigarro prendido entre los dedos, humo encumbrándose hacia arriba, buscando a la loca cabeza hacerla prender, pero es todavía un tanto difícil.
Tantas sillas pero más entes. Tantas palabras pero pocas mentes. Tantas sueltas, tantos dementes.
¡La brutal importancia del hoy!... esto ya huele a pasado.
Miles de implicancias rodeando los viajes, las mil y una cosas que nadie debería saber; lentas frases de somnifería infinita, las claves para hacerlo todo mal. ¡Qué demencial el vuelo de la obra! Si no sangra, no vive.
Habré de escuchar el comienzo de otros miles de nuevos eones antes de entender el tergiversado planteo teórico-poético del tiempo. ¿Quién querría solapar cada propio asunto con una etiqueta de temporalidad? ¡No hay tiempo para detener al tiempo, pero si para analizarlo! Que aburrimiento, otro cigarro en la garganta.
Vuela el lápiz sobre el estropeado papel, mas no encuentra luces en sus senderos; difícil avisar algo perpetuo entre tantas oraciones zozobradas, entre tantas ahogadas palabras, entre vientos cortados, entre negaciones aceptadas. La pantalla no muestra a otros sino los poetas coléricos bajo el contrato de la palabra; no se puede tratar de "hermosear" la brisa sobre una firma con olor a papel moneda y un coludido apretón de manos (pero esto es otra historia).

Después de un par de recitales no muy espontáneos, se escucha a los parlantes crujir, mientras las sillas y los zapatos gimen que todo se acabó.
Otro dulce día bajo el sol.

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“No insista, no hay plata para usted. Chicharrean los tesoros bajo mis manos, pero aún no hay plata para usted”.
Es una cárcel de introspección esta; imposible escapar de lo que aún no se ha hecho. ¿Porqué hay tanto por hacer?
Papeles que vienen y van, sobres de dudosa procedencia, comunidad adoleciendo, todos sollozando, nadie escuchando.
- mándenme lo que les pedí –

Ahora de vuelta a la siniestra realidad.
¡GO CRACK YOURSELVES!

lunes, 19 de octubre de 2009

travesía primera

-Tal cual una ópera prima, concebida bajo el manto de una introspección que nunca pude decifrar.-

Es éste otro día, ¿pero se siente como un día nuevo?

La docencia cree relatar sus historias de procesos poco caóticos y nada extraños, pero no lo dicen. Murmuran sus palabras algo que nadie comprende, ¡Qué gran discurso de “patriotismo gráfico” aquel!

-es un oído sordo ese que se cierra, no el que cambia el curso de su mirar-

Se escucha un brazo levantarse y un par de labios recitar estrofas trenzadas, al parecer, por lerdos ciegos indecisos; que va para allá, que va para acá. No hay pulcritud en esa coherencia obligada, las palabras suenan como bocinas gastadas; se cuelan desde la garganta las letras, letras no quieren salir, ¡pero de todas formas las hacen salir! Asimismo, todo lo escupido es un mal presagio de un encargo poco satisfactor. Esa maraña mal entramada es el vómito en el papel del día siguiente, o del próximo, o el que nunca se hizo. Se pide vehemencia figurativa (?), pero se tiran con baldes restos de pinturas gastadas sobre nuestras seseras que poco quieren pensar, menos dilucidar, menos interpretar. Hay que reproducir, pero ¿qué?

Y es una sesión como cualquier otra sesión fallida, con ápices de claridad apagados al instante, luces fatuas de ideas perdidas, roces inconcebibles, descripciones absurdas de situaciones obvias, disparates, coimas diplomáticas y decesos posteriores… quizás en los próximos tres días, entre una carpeta fortuita y un pincel.

¡Qué penoso saber que fue tal cual el anterior!

No, no se siente como un día nuevo.


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Los dolores van y vienen, nada que un par de analgésicos no solucionen. Mientras nada se desprenda de su origen, todo bien.
Duele un poco la testa, pero cuando se rompa la rutina, será musa de una estrofa especial.

¡GO FUCK YOURSELVES!